Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Redes cerradas de conversaciones’ Category

Aquí comienzo entonces con mis reflexiones en torno a las distinciones propuestas por el Dr. Maturana en torno a la democracia y las conversaciones que la niegan:

A)      “Conversaciones que confunden la democracia con una manera electoral de lograr el “poder político. El emocionar básico bajo el cual tienen lugar estas conversaciones es el deseo abierto o encubierto por la dominación o control de la conducta de los otros con el fin de satisfacer un deseo privado de autoridad y apropiación. Conversaciones de esta clase ocultan el hecho de que lo que en una cultura patriarcal se llama poder tiene lugar en la obediencia del otro a través de la sumisión obtenida por la coerción. Más aún, tal coerción usualmente tiene lugar disfrazada bajo argumentos que afirman que el poder es una propiedad o don de aquellos que ejercen la coerción a través de las acciones de sus adeptos de una manera que oculta la coerción que ellos ejercen. La democracia no opera en términos de poder, autoridad o exigencias de obediencia; muy por el contrario, la democracia se realiza mediante conductas que surgen de conversaciones de coinspiración que generan cooperación, consenso y acuerdos”. Humberto Maturana (Amor y Juego; Fundamentos Olvidados de lo Humano)

.

Hace ya cerca de 40 años que Humberto Maturana nos viene indicado otra forma de entender la naturaleza de las relaciones de poder, una mirada que surge de tomar en serio la naturaleza del conocer y de las emociones. El poder no es algo que alguien tenga o pueda tener, así como el conocimiento no es algo que se tiene, sino que es una dinámica relacional que se establece en la convivencia. Alguien adscribe conocimiento a otro o a si mismo cuando distingue que ese otro se conduce de una manera que a quien observa le parece adecuada, acción efectiva. Mas lo efectivo siempre se distingue desde algún criterio. Las emociones no son fenómenos de la interioridad de los seres vivos, no son invisibles, son ámbitos de conductas posibles, los cuales surgen momento a momento desde un trasfondo de disposiciones corporales dinámicas, o configuraciones de sentires, como ahora dicen junto a Ximena Dávila. Es decir desde la emoción de la ternura son posibles muchas conductas diferentes, pero no cualquiera, los golpes violentos por ejemplo. Estos son posibles desde la emoción de la agresión, desde la cual a su ves no son posibles las conductas de caricia afectiva. Es decir, el conocer y las emociones no son en si, surgen como relaciones interpersonales. Lo mismo cabe decir para el poder. El poder surge en la concesión de  obediencia por medio de la coerción, abierta o disfrazada. Si yo no obedezco no entrego poder. Si obedezco circunstancialmente, entrego un poder circunstancial. Y para un observador la emoción de la obediencia es distinguida como el ámbito de conductas en que alguien hace algo que no quisiera hacer, ya sea por miedo, o por conveniencia. Muy distinto es conceder responsabilidad desde el respeto o la admiración, ya que ahí se hace desde un emocionar diferente, en el respeto propio y por el otro.

Este mismo trasfondo epistemológico es el que le permitió distinguir la naturaleza de la democracia no ya como un sistema electoral o de partidos políticos, sino como una manera de convivir que se realiza cotidianamente a través de las conversaciones y redes de conversaciones que los ciudadanos tejen día a día. Así, confundir democracia con una carrera o competencia o lucha por alcanzar el poder del Estado, es una alienación propia de la geo-cultura patriarcal. La democracia surge de hecho como una brecha contracultural en medio del patriarcado, y este responde espontáneamente desde una coherencia contrainsurgente, cooptando lo que no puede eliminar. Lo cual no ocurre impersonalmente en términos del “sistema” sino a través de las personas, por que somos todos nosotros quienes realizamos y conservamos nuestra la cultura con nuestro vivir y convivir. Es desde una crianza en una matriz cultural fundamentalmente patriarcal que la democracia nos pareció un asunto de lucha o competencia por el poder. Trasfondo desde el cual el control y la dominación son concebidos como valores positivos, siempre que se los relacione a las normas morales vigentes propias de la sociedad que los enáltese. Así usamos razones para justificar, legitimar u ocultar nuestros deseos de poder. Razones que han variado en las diferentes civilizaciones y sociedades de cultura patriarcal, pero cuyo fundamento emocional sigue siendo milenariamente el mismo. Y todo hacer al igual que todo razonar, surge constituido desde un particular trasfondo emocional.  Pero en la convivencia democrática cotidiana las personas no operan en términos de poder u obediencia, eso ocurre en relaciones gubernamentales antidemocráticas o en las mafias. Cuando en una misma calle varios comerciantes ahí radicados tienen discrepancias las solucionan conversando o no las solucionan, a menos que uno de ellos pueda establecer relaciones de poder dado los privilegios o armas con que cuente. Sin embargo tal camino lleva a la larga a la ampliación de los conflictos y a la eventual autodestrucción del sistema. Cuando hay conversaciones de coinspiración, es decir conversaciones que surgen desde el placer de co-crear junto a los otros los espacios de convivencia posibles desde la armonización y calibración de los deseos comunes, la democracia es realizada plenamente independiente de las opciones partidarias de cada persona. Es el fundamento de la política ciudadana, la cual solo se da en la conservación de un habitar social, esto es, de un habitar en la mutua aceptación y el mutuo respeto.

Read Full Post »

Como nos muestra la biología-Cultural, lo humano surge, evolutivamente hablando, en el conversar. Y se conserva habitando en redes de conversaciones, las que constituyen el fenómeno cultural. De manera tal que sólo se es humano conviviendo con humanos. Lo humano no es simplemente una corporalidad Homo Sapiens, es un modo de vida que se realiza en una matriz de relaciones sociales, en la cual conversando las personas se encuentran y se realizan como tales.

Podemos decir que las redes de conversaciones formales son todas aquellas que surgen como espacios especificados con algún propósito y orientadas a un resultado, sea educativo, político, religioso, etc. Espacios que además son diseñados desde algún criterio.

Pero siempre dependiendo de cómo se viva y conviva en estos espacios serán las propiedades de la matriz relacional que surga con el conversar de las personas. Así, pueden cursar en la confianza y la colaboración, o en la desconfianza, el control y la obediencia. Generando así dos derivas completamente distintas; una social y otra instrumental.

Las redes de conversaciones informales son todas aquellas que ocurren en espacios relacionales sin diseño o con un meta-diseño que simplemente abstrae y trasponla las coherencias básicas del ámbito social. Lo que las caracteriza es que no están orientadas a la consecución de un resultado, y no tienen más propósito que el disfrutar el encuentro entre personas que quieren escucharse y hablarse. Y como están abiertas a la posibilidad de coinspirar la coordinación de acciones conjuntas, siempre pueden generar resultados, pero como una cuestión espontánea.

Al igual que las conversaciones en espacios formales, lo que define el curso que siguen las redes de conversaciones informales será el modo en que se relacionen las personas, ya sea desde conversas de colaboración en el sentir de la confianza,  o conversas de obediencia en el control o la competencia.

Entonces, si bien es cierto que los espacios formales e informales de conversaciones generarán bienestar o malestar siempre dependiendo de cómo se los viva y conviva, la convivencia humana, históricamente y en este presente, ha ocurrido y ocurre fundamentalmente en espacios informales de conversación, y la mayor parte de las creaciones humanas fundamentales han surgido así, sin diseño, sino establecidas consensualmente al calor de la convivencia y en el placer de hacer cosas juntos.

Por otra parte, la historia de los últimos 10 mil años, ha estado centrada en relaciones culturales (redes de conversas) de desconfianza, control, autoridad, obediencia, apropiación, competencia. Desde las cuales se ha intentado formalizar insidiosamente los espacios conversacionales de muy diversas maneras para poder manipular a las personas en la consecución de diversos objetivos, sean políticos, ideológicos, económicos, etc. Generando así dolor y sufrimiento como también desarmonía ecológica al romper la unidad individuo-sociedad y biosfera-antroposfera.

El encuentro de la Red de Conversaciones Informales surgió con el propósito de restaurar el potencial educativo espontáneo de los encuentros libres entre personas que desean compartir, colaborar y coinspirar en torno al aprendizaje, generando matrices relacionales-sociales que aspiran a ampliar la autonomía reflexiva y de acción de las personas y comunidades, así como sus espacios de bienestar psiquico-corporal.

Nos juntamos el día 13 de septiembre (2010) y realizamos un encuentro que quisimos imaginar como una semilla, la cual sembramos en la buena tierra del conversar reflexionando sobre las dinámicas del aprendizaje en la convivencia. Para esto invitamos a diversas organizaciones y personas involucradas en temas educativos, de dialogo, innovación empresarial, entre otros. Junto a lo cual se invitó también a dos exponentes norteamericanos, uno de la Cibernética, Paul Pangaro, y otro del Aprendizaje Informal, Jay Cross. Además participamos, Luiz Algarra, como moderador reflexivo, y yo, que presenté una explicación biológico-cultural sobre los fundamentos de los espacios informales de aprendizaje. En total fuimos cerca de 100 personas compartiendo en la “trofolaxis” lingüística.

Fue una magnífica experiencia ya que contamos con un público de lujo que dejó de ser público en el conversar para tornarse exponentes de su propio pensamiento y sentir. Y pudimos así compartir, ideas, reflexiones, preguntas y distinciones que poseían ese peculiar carácter que el sentir les da a los conceptos cuando surgen en las personas de una manera vital, cuando quedamos concernidos en aquello de lo que hablamos, transidos por la pasión de aquello que nos mueve desde lo profundo.

Dadas las circunstancias en que fue posible hacerlo, fue un encuentro que se organizó a última hora, pero el cosmos coinspiró para que su realización fuera impecable y deleitable. Salvo quizás por el aspecto on line transmitiendo en vivo, ya que no pudimos interactuar con los cerca de 40 cibernautas que se conectaron con nosotros. Esperamos poder arreglar eso en una eventual segunda oportunidad. En fin, fue un encuentro que esperamos, abra una nueva puerta para seguir dando vueltas juntos en el placer del conversar y el aprender conviviendo.

Read Full Post »